Te empecé a extrañar, de repente mis ganas de no extrañarte me vencieron, mis ganas de que no me gustaras también, me engañe pensando que podía impedir llegar a quererte, lo intente, entre mis idas y venidas, entre mis no, entre mis tal vez, y entre mi batalla en saber si lo que hacia estaba bien o mal.
Pero ahí estabas, como siempre, tan lindo, tan tranquilo, tan tu, y yo, simplemente nerviosa, y entre la cerveza, la luz que iluminaba tu cara, y mis ganas de no mirarte, tome tu mano, fue como si de repente algo despertara en mi, olvide mi pasado unos días, y a pesar de mis cuestionamiento, no podía evitar la exquisita sensación de sentir tus dedos jugando con los míos, y así pasamos gran parte, yo entre tus brazos, entre sensaciones, solo jugamos, solo sentimos, y ahí entre tus manos, entre tu aroma, con mis piernas enredadas en las tuyas, comprendiendo que quería, que hacia, y que pretendías. Y pase todo el tiempo entre indecisiones constantes, en evitar quererte, en evitarte.
Pero luego de un tiempo, empecé a extrañar tu rostro, tus brazos, tus manos, tu voz, quisiera verte, hablarte de cerca, besarte por primera ves, poder volver a tomar tu mano y perderme en tu sonrisa, en tus ojos, saber que sentiste lo mismo que yo, y no tener esta sensación de que nunca mas volverá a suceder, quiero verte, quiero estar contigo, que me vuelvas a mirar, y así poder susurrarte al oído, solo una palabra, solo un te quiero.
No se si llegaras un día a leer esto, no se si algún día nos volvamos a ver, no lo se, no se si sentiste lo mismo que yo, no lo se, tampoco se si es pasajero o no, no lo se, pero ahora pienso en ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario